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domingo, 10 de noviembre de 2013

La cédula de identidad de la lluvia

lluvia
Por: Adelfo Solarte. Ante todo partamos de lo más básico: ¿Qué  es la lluvia? La definición más elemental nos indica que la lluvia es un fenómeno atmosférico. Lo de atmosférico es porque se produce allá arriba, en la atmósfera, esa capa de gas que rodea nuestro planeta.
Ahora bien, la lluvia es un fenómeno atmosférico de tipo acuático y  aunque parezca una necedad decir que es acuático (relativo al agua) la precisión es absolutamente necesaria ya que en vez de gotas podemos tener copos de nieve o incluso granizo.
Lo que sí es cierto es que en todos los casos es una precipitación  -caída- de agua en forma de gotas. Estas gotas han sido medidas para tener el honroso título de gotas de lluvia: deben tener un diámetro mínimo de 0,5 mm. Con este tamaño caen a la tierra por la gravedad a una velocidad superior a los 3 metros por cada segundo, es decir unos respetables 33 kilómetros por hora, más o menos.
Por cierto, se sabe de unas  gotas (o gotas gigantes, o mega gotas) que llegaron a medir un centímetro, o sea 20 veces el tamaño de una gota promedio. Pero lo normal es que con sus  0,5 mm tengan el peso suficiente para precipitarse a tierra. Lo demás es lluviosa obesidad.
Estas  gotas aparecen por la condensación del vapor de agua contenido en las nubes.
Asunto de cantidad
La lluvia es fundamental para la vida. Un año sin   lluvia en el planeta y la hambruna acabaría con   buena parte del planeta. Dos años sin una gota de lluvia,  ni hablar de lo que pasaría.
Pero  pese a su importancia fundamental  para la vida, la lluvia por lo general suele ser polémica. A los  poetas, románticos y melancólicos les suele agradar. Los niños por lo general gozan un mundo corriendo bajo la lluvia.
Otros, sin embargo, la odian. Incluso cuando llueven  dicen que hay “mal tiempo”.
Parece que lo que más enfada es la cantidad y la duración, cuando ambas son excesivas para el gusto de la mayoría. Una lluvia muy fuerte o una muy prolongada, aunque sea suave,  suelen disgustar a muchos. Algo así como “bueno es el cilantro pero no tanto”.
¿Y cómo medirla para saber si es mucha? La cantidad de lluvia que cae en un lugar se mide con unos aparatos llamados pluviómetros. La medición se expresa en milímetros de agua y equivale al agua que se acumularía en una superficie horizontal e impermeable de 1 metro cuadrado durante el tiempo que dure la precipitación. Un litro caído en un metro cuadrado alcanzaría una altura de 1 milímetro.  Si un   pluviómetro recoge más de 30mm en una hora o incluso si supera los 60 mm (es decir 60 litros de agua  por metro cuadrado) estamos en presencia de una lluvia muy fuerte o torrencial. Como dijo alguien en una  película: “tenemos un  problema”. Es decir, sí  estamos en el lugar equivocado en el momento menos recomendable, como por ejemplo el cauce de un río, en  las  riveras  de  una  torrentosa quebrada o en una zona propensa a las inundaciones, entonces cada gota de lluvia nos puede saber amarga.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando los programas Información !A todo riesgo! (Antes en Éxitos 100.9FM ...Pronto en Onda 105.3 FM) y Aquí se Habla del Riesgo, por ULA 107.7 FM, los sábados de 8:30am a 9:00am Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 27 de octubre de 2013

Candidatos y desastres

Por: Adelfo Solarte. Aclaro: no significa que ser candidato a un cargo público sea sinónimo de desastres aunque la historia indique que en algunas ocasiones ambas palabras resultaron ser lo mismo.
Pero como no vamos a hablar del pasado sino del futuro, veamos a los candidatos en función de cómo asumen la posibilidad de que en sus ciudades o pueblos se produzca una situación que desborde la  capacidad de actuación del gobierno local y que  requiera la intervención y el apoyo de los gobiernos  regionales  o nacionales. Eso es precisamente un desastre: “Una seria interrupción en el funcionamiento de una comunidad o sociedad que ocasiona una gran cantidad de muertes al igual que pérdidas e impactos materiales, económicos y ambientales que exceden la capacidad de la  comunidad o la sociedad afectada para hacer frente a la situación mediante el uso de sus propios recursos”, según lo define la ONU.
Aquellos candidatos y candidatas que  aspiran lograr un  cargo público - con la  venia  de  los votantes -  a  partir del próximo  8 de diciembre, entre otras urgencias, deben enfocar sus agendas hacia los temas que en la última década están ganado el interés de los centros de investigación, gobiernos, entes supranacionales y  organizaciones de la  sociedad civil en  general: el impacto que la degradación ambiental, la sobrepoblación y la pobreza están teniendo en la construcción o la  exacerbación de vulnerabilidades que constituyen la puerta de los desastres. 
Recientemente la Facultad de Arquitectura y Diseño   de la ULA, junto al Grupo de Investigación sobre el   Espacio Público, el Cidiat y la Comisión de Estudios de Postgrado llamaron a los candidatos y candidatas  del  estado Mérida para  que durante  dos días tuvieran la oportunidad única de obtener de 12 expertos,   orientaciones   sobre  temas como  la   problemática ambiental, los aspectos funcionales   de las áreas urbanas, así como nociones sobre el tema fiscal municipal y el abordaje  sociocultural de la ciudad. Este evento se llamó “Hacia una  agenda   participativa para el desarrollo municipal”.
De casi 700  candidatos invitados asistió una cantidad que se puede contar con las dos manos…  Y sobrarían dedos.
Ahora, este miércoles 30  de octubre, los  candidatos tienen una nueva invitación, esta vez de las Redes Locales de Gestión de Riesgos.  De 8:30am a 12:30am, en el auditorio de Corpoandes, invitados locales y nacionales estarán analizando la Responsabilidad de los Gobiernos Locales en Gestión de Riesgos y Reducción de Desastres.
La  entrada es libre. Si yo fuera candidato no cometería el error de dejar pasar una actividad en la que puedo crecer como líder y como futura autoridad… Y si fuera un ciudadano cualquier,  asistiría para saber sobre qué puedo reclamar cuando llegue la hora de hacer valer mis derechos. Todos están invitados.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando los programas Información !A todo riesgo! (Antes en Éxitos 100.9FM ...Pronto  en Onda 105.3 FM) y Aquí se Habla del Riesgo, por ULA 107.7 FM, los sábados de 8:30am a 9:00am Síguelos en Twitter en @adelfosb

lunes, 21 de octubre de 2013

Dos caminos para comunicar

Dos caminos para comunicar
Por: Adelfo Solarte. Cuando invocamos el concepto de comunicación en el de por sí complejo campo de la gestión integral de riesgos ante desastres socionaturales y tecnológicos, se perfilan varios caminos gruesos que intentan recoger la importancia que esos mecanismos comunicacionales puedan aportar.
Para decirlo de forma más concreta, esos caminos intentan decirnos para qué nos sirve la comunicación en la gestión de riesgos de desastres.
Una primera ruta es la de permitir el diálogo entre los distintos actores que se ocupan de hacer gestión de riesgos. La gestión de riesgos, como sabemos, es un conjunto de estrategias dirigidas no a la atención de los desastres sino a manejar de una forma humana y socialmente aceptable el riesgo de que tales desastres se manifiesten. Por lo dicho, la gestión de riesgos basa buena parte de sus estrategias en la prevención y mitigación.
Ya este aspecto prospectivo ha sido advertido en las últimas tres décadas por distintos expertos en la gestión de riesgos, al igual que por los organismos  que  se ocupan del tema. Siendo así, pareciera que  algunas cosas  se deben hablar, a  algunos acuerdos se debe llegar, algunos asuntos se deben tratar entre aquellos que hacen la gestión de riesgos con miras a evitar los desastres.
Para todos estos escenarios la comunicación es una buena herramienta ya que permite conversar, decirnos, discutir, acordar. Sin esta comunicación las posibilidades de llegar a algún tipo de consenso son humanamente imposibles ya que nuestra capacidad social de interactuar está basada en mecanismos de comunicación y de su eficiencia.
Hay otro camino que nos habla del uso de la comunicación en la gestión de riesgos. Es el que  surge no ya entre los actores sino el que dirige la discusión hacia los públicos masivos, hacia la audiencia, para  lo cual la comunicación basada en medios de amplio rango de incidencia  pública juega  un papel preponderante.
Es lo que en su momento Kofi Annan reflexionaba. El decía que a  estas alturas  “la comunidad científica comprende la importancia de la relación que existe entre los desastres naturales, los cambios climáticos y el uso de la tierra” pero que ahora el gran reto que se le planteaba a los que hacen gestión de riesgos es  el de “comunicar de modo más efectivo este conocimiento a los ciudadanos y a los políticos con capacidad de emitir leyes”.
Antonio Pasquali, uno de los más reconocidos comunicólogos venezolanos,  afirma que la comunicación “Es la relación que - prescindiendo del medio o aparato utilizado para facilitarla – comporta el uso de canales naturales en las fases extremas de envío-recepción, un proceso de elaboración y comprensión mental del mensaje enviado-recibido, la producción de efectos de convivencia, y una situación de auténtica acción recíproca entre agente y paciente, entre transmisor-receptor de mensajes o interlocutores”.
Del anterior concepto nos interesa resaltar el hecho de que la participación mediática no ha de verse como un elemento restrictivo o aparte de aquella comunicación que se da de forma más cercana entre los actores digamos primarios  de la gestión de riesgos. Como bien lo apunta el experto, más allá de los aparatos hay componentes humanos antes y al final de la ecuación comunicacional.
Al final, dos caminos y un solo propósito: construir el  escenario que permita la posibilidad de decirnos hasta dónde estamos dispuesto a aceptar que las amenazas y nuestras vulnerabilidades se combinen como antesala al desastre.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando los programas Información !A todo riesgo! (Antes en Éxitos 100.9FM ...Pronto  en Onda 105.3 FM) y Aquí se Habla del Riesgo, por ULA 107.7 FM, los sábados de 8:30am a 9:00am Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 29 de septiembre de 2013

Gestión de riesgos: nuestra opción

Por: Adelfo Solarte. El español Fernando Savater, uno de los más reconocidos filósofos de nuestros días, suele colocarnos contra las cuerdas con sus diáfanas reflexiones sobre temas de naturaleza profunda. La libertad, por ejemplo.
En su famoso texto Ética para Amador, Savater explica que los seres humanos “podemos decir sí o no, quiero o no quiero”, ya que  “nunca tenemos un solo camino a seguir sino varios”. Es  decir - siempre con Savater - a diferencia de cualquier otra especie, los seres humanos podemos optar  por algo que no esté en el programa.
La libertad se traduce, pues, en alternativas, caminos, opciones, colocadas delante de nuestras vidas y de las que somos libres de elegir. Ahora bien, Savater aclara que pese a que es cierto que “no podemos hacer cualquier cosa que  queramos”, también es cierto que  “no estamos obligados a querer hacer una sola cosa”.
El filósofo nos orienta en este punto y nos precisa dos facetas de la libertad: No somos libres de elegir lo que nos pasa (haber nacido, cumplir año en tal fecha, padecer de cáncer) sino libres para responder a lo que nos pasa de tal o cual modo (ser prudentes o temerarios, vengativos o resignados). Lo otro es que esa libertad nos abre la posibilidad de intentar “algo” pero no tiene nada que ver con el hecho de lograr ese “algo” de forma indefectible.
Por lo tanto, una forma para poder sacar el mayor provecho de nuestra libertad es mejorar nuestra capacidad de acción, según plantea Savater. Y de forma simpáticamente didáctica lo explica así: “Soy libre de  querer subir al Monte Everest pero dado mi lamentable estado físico y mi nula preparación en alpinismo, es prácticamente imposible que consiguiera mi objetivo”. El filósofo concluye esa parte de su disertación recalcando que si bien hay  cosas que dependen de nuestra voluntad (y eso es ser libre), “si no me conozco ni a mí mismo ni al mundo en que vivo, mi libertad se estrellará una y otra vez contra  lo necesario. Pero, cosa importante, no por ello dejaré  de ser libre… aunque me escueza”.
La libertad, en suma, es consustancial al ser humano y aunque plantea la posibilidad del equívoco, podemos capacitarnos para elegir la opción, el camino, más conveniente para nosotros. Esa libertad es, a fin de cuentas, una opción ética.
Y ya que Savater habla de caminos y alternativas, en un aparte del sabroso libro “Auge, caída y levantada de Felipe Pinillo, mecánico y soldador o yo voy a correr riesgo” (Guía de la red para la gestión local del riesgo), el abogado y comunicador colombiano Gustavo Wilches-Chaux presenta a la gestión del riesgo precisamente como “el camino hacia el desarrollo sostenible”. O, para decirlo de otra forma, un buen camino, el que nos conviene.
Wilches-Chaux pone como telón de fondo el tema de la libertad que tiene la sociedad actual en cuanto a   tomar la "decisión" sobre la ruta que deba seguir un proceso en la disyuntiva peligro-oportunidad.
En este contexto de decisiones, el comunicador colombiano no deja  dudas de que cualquier alternativa, acertada o cuestionable, “está en manos de los actores sociales”. Por eso recalca el hecho de que  si el proceso opta por una u otra dirección, no dependerá  “de factores ‘automáticos’ o espontáneos,
sino de las aptitudes (capacidades) y actitudes (conductas) de quienes en un momento dado y desde una u otra posición, son los protagonistas del proceso”.
Termina planteando Wilches-Chaux  que la gestión del riesgo es “una herramienta de decisión y de administración (…) una herramienta que permite convertir las amenazas y los factores de vulnerabilidad en oportunidades de cambio positivo: pasar del riesgo global a la sostenibilidad global”.
Sé que no lo hicieron, pero Savater y Wilches-Chaux  parece que se hubiesen puesto de acuerdo para decirnos que cualquier escenario que no se nos venga encima  es de única y exclusiva responsabilidad humana. Suya, mía…de todos.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 22 de septiembre de 2013

La misión del nuevo Viceministerio para la Gestión de Riesgos y Protección Civil

Palacio de Miraflores
Por: Adelfo Solarte. Por curiosidad, en días recientes he estado muy ávido de conocer el tema del paso del tiempo y las distintas visiones que los físicos tienen de uno de los asuntos que, como el presunto transcurrir del reloj,  afecta la vida de todos los seres humanos.
Leyendo aquí y allá sobre el tiempo, me topé con un campo enigmático, de esos que por más que nos los expliquen parecieran dejarnos sembradas más dudas  que aquellas que nos intentaban aclarar. Me refiero a la mecánica cuántica.
No voy a hablar aquí de semejante tema, ubicado a años luz de mis conocimientos, pero sí de un aspecto que me parece de mucho interés para transpolarlo a áreas donde se supone nos puede ir mejor en el abordaje de estos comentarios.
En la mecánica cuántica ocurre un fenómeno físicamente demostrado pero de aún esquiva explicación: si los científicos intenta por ejemplo, observar el comportamiento de partículas subatómicas, como puede ser un electrón, ese mismo hecho de intentar observarlo modifica al fenómeno. Es como si intentáramos  tocar algo de lo que hay evidencia y con sólo extender la mano, desapareciera.
Esta extraña experiencia física me sabe mucho a lo que ocurre con la Gestión de Riesgos ante Desastres y la necesidad de que los gobiernos la asuman como una estrategia política contundente.
El punto es este: regularmente cuando los gobiernos suelen acercarse a la Gestión de Riesgos ante Desastres, digamos desde una óptica tradicional, suelen terminar alejándose de ésta práctica porque deciden crear un ente, un organismo, que –creen– será el depositario único de echar adelante el tema.
En el entendido de que la Gestión de Riesgos ante Desastres es un proceso integral, trasversal, multilateral y multidisciplinario no existe en un sector específico sino que se superpone como parte de un todo político,  social, económico. De allí de que al mover cualquiera de estas macro facetas de la actividad humana, automáticamente se afecte al concepto mismo de la Gestión de Riesgos.
Siendo así no debería existir, por ejemplo, una “licenciatura en gestión de riesgos” pero sí unos conocimientos que  puedan ser aplicados en cada campo de la vida profesional sea ésta la de un médico, un maestro, un ingeniero, un abogado, un arquitecto, un comunicador, un urbanista…
En el campo que me ocupa, la comunicación, no debería haber por lo mismo una fuente de gestión de riesgos, sino que lo ideal sería que el periodista que cubre la fuente de política, el de comunidad, el de ambiente, el de economía, en fin, inserten el área de la gestión de riesgos en sus coberturas.
Lo mismo va, pues, en la estructura de gobierno: no debe existir un Ministerio de Gestión de Riesgos, sino una política integral de gestión de riesgos ante desastres que sea transversal a todos los ministerios.
Pero, ojo, más que  la nomenclatura gubernamental, lo que debe importar es la forma como se asuma la práctica, la hechura del ente.
Lo digo porque quien me ha explicado al derecho y al revés esta especie de característica omnipresente de la gestión de riesgos, es el ahora recién nombrado Viceministro para la Gestión de Riesgos y Protección Civil, Alejandro Liñayo.
Liñayo tiene, pues, la responsabilidad no sólo de conducir el nuevo Viceministerio sino de hacer el nada fácil intento de convencer a los que forman parte del ente y al propio gobierno que lo creó, de que la misión de este organismo no será precisamente “hacer la gestión de riesgo” sino la de impulsar el concepto como práctica reconocible por toda la estructura gubernamental: que el sector educativo, el ambiental, el urbanístico, el eléctrico, el económico, el de la organización social, descubran que a pesar de que existe una instancia con el nombre de gestión de riesgos (en este caso el nuevo Viceministerio),  no deben renunciar a lo que les toca como responsabilidad en su quehacer cotidiano.
La paradoja es pues esta: se crea el Viceministerio para la Gestión de Riesgo y Protección Civil, cuya responsabilidad será lograr convencer de que pese a su nombre, la política de gestión de riesgos no vive allí de forma exclusiva, aunque el nuevo ente sea su principal animador.
La buena noticia, que da ánimos en torno al futuro del Viceministerio, es que quien está a la cabeza es, precisamente, quien más claro tiene los límites, alcances y el “para qué” del nuevo organismo. Liñayo tiene la misión de que la gestión de riesgos no viva en el Viceministerio, sino fuera de él.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

jueves, 19 de septiembre de 2013

Curso de Gestión de Riesgos para Profesionales de la Construcción

Contacto con el Diseño. Este Sábado 21 de septiembre de 2013 en el Programa “CONTACTO CON EL DISEÑO” tendremos de Invitada a la Arquitecto Klaudia Laffaille coordinadora del El Centro de Investigaciones de la Vivienda y el Hábitat (CIVHA) es una unidad académica adscrita al Decanato de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes, cuyo fin principal es el de promover líneas de investigación, vinculados con la vivienda y el hábitat, que permitan dar respuestas a problemas presentes en diferentes realidades urbanas y rurales. El principio fundamental de su estructura es la relación intrínseca que debe existir entre los procesos de investigación (endógeno y transdisciplinario), las actividades de extensión (exógeno e interdisciplinario) y el componente docente. Conversaremos sobre Curso de Gestión de Riesgos para Profesionales de la Construcción, para profesionales de la construcción. El programa está dirigido a los profesionales que trabajan en la construcción civil o actividades relacionadas con esta. El programa cuenta con el aval del CIVHA, el CIGIR y cuenta con 3 unidades créditos avaladas por el Consejo de Estudios de Postgrado de la Universidad de los Andes. Hemos incorporado un conjunto de charlas que están relacionadas con las áreas de intervención de los profesionales a quienes va dirigido entre las que vale la pena destacar: a- Patologías de la construcción, patrimonio, remodelaciones y cambios de uso, b- Comportamiento de las estructuras en acero y madera y sus consideraciones de sismoresistencia y c- Cambios estructurales que pueden ocasionar las remodelaciones y cambios de uso.
El Centro de Investigaciones de la Vivienda y el Hábitat (CIVHA) es una unidad académica adscrita al Decanato de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes, cuyo fin principal es el de promover líneas de investigación, vinculados con la vivienda y el hábitat, que permitan dar respuestas a problemas presentes en diferentes realidades urbanas y rurales.
En nuestra sección MÉRIDA RENACE , continuaremos promocionando el foro: MÉRIDA: UN SENTIMIENTO, a cargo del CIEM URBANO: Comisión de Desarrollo Urbano Vivienda y Vialidad, En La Busqueda Incansable de “UN ACUERDO DE CIUDAD” http://www.ciemurbano.blogspot.com/

domingo, 15 de septiembre de 2013

Un curso para que no se caiga la ciudad

Por: Adelfo Solarte. Desde que hace más de un cuarto de siglo Harlem Brundtland puso sobre el tapete el concepto de desarrollo sostenible o sustentable –en un documento que de forma esperanzadora se tituló Nuestro Futuro Común (Our Common Future, en inglés)–  mucha agua ha pasado por debajo del puente del crecimiento urbano.
Por ejemplo, a la prédica del desarrollo sostenible, entendido como la armónica unión de lo ambiental, lo social y lo económico, se ha sumado, más contundente pero aún en etapa de “crecimiento teórico” el concepto de gestión de riesgos de desastre.
En realidad la gestión de riesgos es una forma de asumir, de hacer viable, el desarrollo, desde una óptica sostenible.
Para hacerse práctica, la gestión de riesgos debe confrontarse con formas de ver y asumir el hecho urbano. En ese sentido, surgen evidencias de que el tiempo transcurrido ha servido para añejar un mínimo de sustento teórico para convertir el discurso, las recomendaciones, en procedimientos aplicables al día a día de las ciudades.
Un ejemplo de estos avances o unión entre el deseo que vive en los conceptos y su deseable hechura pragmática, lo tenemos en el Curso Gestión de Riesgos para Profesionales de la Construcción, actividad que busca generar conocimientos de sostenibilidad aplicables a las estructuras que se levantan en las ciudades, en este caso en Mérida.
Este curso está planteado para dictarse durante toda una semana, iniciándose el 23 de septiembre y finalizando el 28 del mismo mes. Es una semana intensa porque se asumirán  cinco módulos, cada uno con sus respectivos docentes, personas ampliamente reconocidas en sus áreas de competencia.
Según nos contó una de las organizadoras de este curso, la arquitecto Klaudia Laffaille,  no se trata sólo de construir o edificar,  sino de hacerlo tomando en consideración el contexto físico geográfico donde se erige la edificación así como las posibles amenazas que puedan generarse desde el territorio seleccionado para construir. Es decir, construir teniendo el riesgo de desastres como un factor determinante. Por ese camino se va el Curso para profesionales de la construcción.
Laffaille insistió en que la idea del curso apunta a  dotar a los participantes de una visión lo suficientemente amplia que permita evaluar la pertinencia de la inclusión de aspectos de la gestión de riesgos en el diseño y construcción de estructuras, cualquier sean estas.
El curso es animado por el Centro de Investigación en Gestión Integral del Riesgos (CIGIR) y el Centro de Investigaciones de la Vivienda y el Hábitat con el apoyo del Consejo de Estudios de Postgrados (CEP) de la ULA. Cualquier necesidad de información puede ser resuelta llamando al 0274-2401941 o escribiendo al correo civha@uls.ve.
Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

lunes, 2 de septiembre de 2013

Top-ten venezolano de los desastres tecnológicos

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Por: Adelfo Solarte: La siguiente lista de desastres tecnológicos no pretende ser exacta, completa ni es un top ten oficial. Se trata, sí, de un esfuerzo por compendiar algunos de los más destacados eventos ocurridos en el país, a los fines de reconocer el riesgo tecnológico como un área de atención fundamental, sobre todo en el contexto urbano.
Lista de los 10 desastres tecnológicos ocurridos en Venezuela. Los desastres se presentan cronológicamente desde el más antiguo al más reciente.
  1. 13 Noviembre de 1939 /Estado Zulia / Gran Incendio de Lagunillas de Agua / Víctimas fatales: + 5000
  2. 19 Diciembre de 1982 / Estado Vargas / Incendio y Explosión  en Tacoa /Víctimas fatales: +160
  3. 26 febrero 1993 / Estado Mérida / Escape accidental de pesticidas en Escaguey / Víctimas fatales: No hubo (Dato: 1000 afectados en  distinto grado.  Graves daños ambientales).
  4. 28 de septiembre 1993 / Estado Aragua / Explosión de gasoducto en Tejería / Víctimas fatales: 58
  5. 16 de septiembre de 2009 / Estado Anzoátegui / Accidente vial y fuga de gas cloro en Clarines / Víctimas fatales: 9
  6. 30 de enero de 2011 / Estado Aragua / Explosión de depósitos de armas de Cavim en Maracay / Víctimas fatales: 1 (Dato: 500 viviendas afectadas / 10 mil evacuados)
  7. 28 de diciembre de 2011 / Estado Miranda / Incendio por combustible en accidente vial en la carretera Panamericana / Víctimas fatales: 13
  8. 4 de febrero de 2012 / Estado Monagas / Derrame petrolero en río Guarapiche / Víctimas fatales: No hubo (Dato: alrededor de un millón de personas en la zona metropolitana de Maturín  se quedaron sin el servicio de agua por varias semanas. Graves daños ambientales).
  9. 25 de agosto de 2012 / Estado Falcón / Explosión en Refinería de Amuay / Víctimas fatales: 48 (Dato: Más de 200 viviendas afectadas).
  10. 11 de agosto de 2013 / Estado Anzoátegui / Incendio Refinería de la ciudad de Puerto La Cruz / Víctimas fatales: No hubo (Dato: Más de 6000 evacuados.  20.000 personas en situación de riesgo).
Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

lunes, 26 de agosto de 2013

El riesgo tecnológico en Mérida

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Por: Alejandro Liñayo. (*) Las lecciones que han dejado en Venezuela los últimos desastres han propiciado que en los actuales momentos se vengan promoviendo diversas iniciativas orientadas a mejorar el abordaje de la gestión del riesgo de desastres socionaturales y tecnológicos.
Un ejemplo interesante de estas iniciativas lo constituye el proyecto de caracterización integral del riesgo tecnológico urbano que se viene promoviendo en varias de las principales ciudades del  país y que lleva el nombre de “Investigación aplicada a la gestión integral de riesgos urbanos”.
Este proyecto viene siendo promovido por el Ministerio de Ciencia y Tecnología en las  ciudades de Barcelona/Puerto la Cruz; Valencia/Maracay; Valle de la Pascua y Mérida (a manera de experiencia piloto), con la finalidad de propiciar la microzonificación urbana del riesgo sísmico, hidrometeorológico, por movimiento de masas y, por vez primera en el país a esta escala, del riesgo tecnológico asociado a la existencia de materiales peligrosos.
El componente de caracterización de riesgo tecnológico de este estudio contempla el inventario de los distintos tipos de riesgos asociados a la ocurrencia de incendios, explosiones deflagraciones y de fugas de materiales tóxicos y el cálculo de escenarios de impacto urbano potencial que pudieran generar estos eventos.
Un aspecto interesante de esta iniciativa es que la misma no se limita a la amenaza que representa para los espacios urbanos o extraurbanos las infraestructuras industriales, tales como  los complejos industriales, las zonas industriales, industrias y/o fabricas individuales, sino que  además incorpora la caracterización de riesgos de instalaciones mucho más comunes como estaciones de gasolina, depósitos y líneas de trasmisión de GLP de consumo domestico, plantas potabilizadoras de agua, plantas de refrigeración, ferreterías, tiendas de pintura, tintorerías, depósitos de productos de uso agrícola, almacenes de material pirotécnico y cualquier otro establecimiento urbano en el que se pudieran generar explosiones, incendios o fugas de materiales  tóxicos.

(*) Este escrito es un fragmento de un documento mayor denominado “Identificación y tratamiento del riesgo Tecnológico urbano de la ciudad de Mérida (Venezuela)”. Liñayo es el presidente del Cigir.

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domingo, 18 de agosto de 2013

Crecer desde las vulnerabilidades

Crecer desde las vulnerabilidades
Por: Adelfo Solarte.  En muchas ciudades a estas alturas ya se ha comprobado  el gran aporte que cumple la gestión de riesgos en áreas urbanas como espacio propicio para la participación ciudadana.
Se parte de la consideración de que el riesgo urbano puede ser percibido no sólo como un problema o una perturbación para la vida, sino como una posibilidad para desplegar una forma de ver y entender la ciudad de cara a prácticas que estén alineadas con la noción de desarrollo sostenible.
Es decir: el riesgo urbano debe tener como respuesta la gestión y ésta estrategia debe estar sostenida por la participación de los ciudadanos. Esta práctica puede permear hacia acciones urbanas que mejoren la calidad de vida.
Mediante la comprensión y el abordaje de la vulnerabilidad social, la promoción de la cultura preventiva y el desarrollo de la participación consciente es posible aprovechar las bondades que puede deparar la gestión de riesgos como estrategia de acción urbana.
La vulnerabilidad es uno de los conceptos que hacen posible la comprensión del riesgo. Es, de hecho, el elemento crucial de lo que algunos importantes autores definen como un verdadero cambio de paradigma en torno a la problemática de los desastres.
Es decir, el problema ya no se enfoca tanto en el evento de ocurrencia del desastre y la respuesta (administración del desastre) sino en el riesgo que predispone al desastre, el cual es construido socialmente a partir de prácticas que se traducen en factores de vulnerabilidad.
Ningún desastre puede suceder sin la previa existencia de una situación de riesgo, la cual no solo permite la ocurrencia del desastre sino determina también la dimensión de sus impactos.
En consecuencia, el riesgo se convirtió en el elemento sustancial para entender cómo se “construyen” los desastres, y determinar los elementos (o procesos) sobre los cuales se debe incidir para evitar la ocurrencia de un desastre o reducir sus efectos, según explican especialistas como Gellert-de Pinto.
La incorporación protagónica de la variable  vulnerabilidad en la ecuación del riesgo  fue la pieza que redefinió en gran medida  los discursos: los desastres no son naturales e incluso  la amenaza no es natural, pues un fenómeno natural potencialmente peligroso se convierte en amenaza para un grupo humano solamente cuando éste es vulnerable.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 11 de agosto de 2013

Los periodistas: activos en la gestión de riesgos

periodistas y gestion de riesgos
Por: Adelfo Solarte. Desde hace poco más de año y medio en Mérida se busca lograr construir las bases para la formación de un tipo de  organización conformada por periodistas o comunicadores sociales en general,   que, desde los intereses propios de la realidad profesional del periodismo, busque auspiciar actividades formativas regulares que acerquen a estos profesionales a la comprensión de la gestión de riesgos de cara a propiciar la acción  participativa de la gente.
El periodista representa el factor clave en la producción de informaciones  ya que si bien el medio le proporciona las herramientas y el soporte tecnológico para la exposición colectiva de sus mensajes, es este profesional quien debe asumir la construcción de los contenidos, razón por la cual su participación consciente en la gestión de riesgos y la reducción de desastres es fundamental para darle continuidad y sostenibilidad a una propuesta comunicacional centrada en la difusión regular y socialmente pertinente del tema.
Al respecto, existen algunas experiencias, sobre todo en Centroamérica y algunos países andinos, que muestran la preocupación de los periodistas por reconocerse como actores de la gestión de riesgos. Si bien se trata de iniciativas que deben surgir de forma espontánea y ser conducidas por los propios periodistas a partir de su disponibilidad,  deseos y visión profesional; más allá de esa realidad es posible generar ciertas acciones que auspicien en los comunicadores el interés por encontrarse en torno a la gestión de riesgos y comprender que su trabajo puede trascender la sola cobertura de los desastres consumados.
A propósito de este tipo de mecanismos para la organización, el 12 de octubre de 2011 se constituyó en la ciudad de Mérida la primera y hasta ahora la única agrupación venezolana de periodistas centradas en la gestión de riesgos. En efecto, el llamado grupo de Comunicadores por la Gestión de Riesgos - cuyas siglas son ComRies - surgió del ánimo generado entre los periodistas que asistieron a un taller formativo patrocinado por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), el Instituto de Protección Civil y Administración de Desastres del estado Mérida (Inpradem), el Cigir y otros entes locales.
Hasta ahora ComRies ha logrado incentivar a cerca de 50 comunicadores merideños a participar en reuniones sobre temas sobre la noción de riesgos, comprensión de la dinámica sísmica, charlas sobre el impacto de los fenómenos hidrometorológicos, entre otros demostrando que este tipo de organizaciones es viable.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb


domingo, 4 de agosto de 2013

Saber dónde estamos parados

Saber dónde estamos parados - Sismos, Terremostos

Por: Adelfo Solarte. Conversar con el Dr. Raúl Estévez es siempre provechoso. Aunque sus enfoques  se centran en la sismología, sus explicaciones, al considerar la amenaza sismológica como un tema vital en regiones expuestas a este tipo de fenómeno natural, suelen incluir amplias consideraciones sobre la construcción del riesgo,  el estado de  los actores de la gestión de riesgo en Venezuela y la educación como un elemento prioritario para encarar el tema de una manera al menos esperanzadora.
Rescatamos del Dr. Estévez su vasta visión sobre la dinámica tectónica planetaria que condiciona la vida en la tierra desde mucho antes que el hombre existiera. Pese a que los terremotos no se pueden predecir con la exactitud de la diana de un cuartel, está claro que la información acumulada desde hace siglos permite hoy día tener un mapa bastante exacto que da respuestas a preguntas tan urgentes cómo: ¿Dónde quedan las zonas sísmicas más activas del mundo, de mi país y de mi región? ¿Qué magnitud probable puede llegar a alcanzar un sismo en la zona donde vivo? ¿Qué tan frecuente puede ser un terremoto de consecuencias desastrosas? ¿Cuál pudiera ser el comportamiento geomorfológico asociado a un probable terremoto en la región donde vivo? Estas  y muchas otras preguntas encuentran un relativo alivio en la información disponible. Otras como ¿temblará mañana? ¿A qué hora y con qué magnitud? Aún escapan a las posibilidades predictivas – si es que cabe el término -  de la sismología.
Más que dar datos sobre los terremotos, las consideraciones del Dr. Estévez  se mueven en indicar que en el fondo, lo más urgente es qué hacer con la información disponible. Es decir, saber qué Mérida está situada en plena falla de Boconó y que la historia ha registrado al menos tres grandes eventos sísmicos con consecuencias trágicas, no sirve de mucho (como datos anecdóticos de nuestro agitado pasado) si tal información no se usa para prevenir los efectos de la inevitable ocurrencia de un nuevo terremoto  que afectará la vida de un número considerable de merideños.
Lo anterior es el meollo del asunto: ¿Hemos construido nuestro actual modelo de ciudad en base al riesgo comprobado de un nuevo terremoto? Para Estévez sobran los ejemplos de la desatención a las advertencias del pasado.
Sin embargo, la agitación que puede desatarse en nuestro suelo, bajo nuestros pies, ha motivado iniciativas que han puesto a Mérida en un plano relevante en el país como espacio para la producción de conocimientos asociados al tema de la sismología. Mérida es el segundo productor nacional de proyectos asociados al tema de la gestión de riesgos.
De Estévez también debe recatarse el optimismo ante la necesidad de enfrentar un tema vasto que, sin embargo, tiene aliados formados para dar la batalla. Queda claro que el conocimiento es fundamental para, incluso, desterrar posiciones que nos arrinconan o nos inmovilizan para actuar (como la ya famosa referencia a las consideraciones del origen divino de los eventos naturales y de sus trágicas consecuencias sobre la población).

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 28 de julio de 2013

Foro: Aspectos del Riesgo Urbano de la Ciudad de Mérida: Una mirada desde el cielo

Foro: Aspectos del Riesgo Urbano de la Ciudad de Mérida: Una mirada desde el cielo

Este martes 30 de julio de 2013 se realizará en Mérida el Foro: Aspectos del Riesgo Urbano de la Ciudad de Mérida: Una mirada desde el cielo, en horarios de 8:30 am a 1:00 pm,  en el Auditorio de CORPOANDES (Entrada Parque la Isla). El Foro está estructurado de la siguiente manera:
  • 8:15 a 8:30  Instalación y Bienvenida.
  • 8:30 a 9:30  Escenarios de Riesgo Mérida- Ejido- Lagunillas (Prof. Carlos Ferrer- ULA)
  • 9:30 a 10:30  Escenarios de Riesgo Mérida- Mucurubá- El Valle (Prof. Rubén Ayala)
  • 10:30 a 10:45  Receso
  • 10:45 a 11:15  Riesgo Geológico de la población de Los Nevados (INPRADEM- INPARQUES)
  • 11:15 a 12:30  La Tormenta Sísmica del mes de Julio (Prof. Jaime Lafaille- FUNDAPRIS)
  • 12:30 a 1:00  Panel de Discusión con Instituciones y Expertos Regionales:
  • Prof. Jaime Lafaille- (FUNDAPRIS).
  • Rosa Ramírez- (Instituto de Geografía ULA)
  • Prof. Raúl Estévez- (Comisión de Gestión de Riesgos de la ULA)
  • Lic. Gerardo Rojas- (INPRADEM)
  • Prof. Adelfo Solarte (COM-RIESGO-CIGIR) Bomberos Mérida.
El evento está orientado a presentar algunas observaciones y conclusiones de esfuerzos recientes desarrollados a fin de caracterizar preliminarmente el riesgo de desastres de distintos sectores de la zona Metropolitana de la ciudad de Mérida y sus alrededores.
La actividad cuenta que cuenta con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, el Instituto de Geografía de la Universidad de Los Andes, la Fundación PROBIODIVERSA, el Instituto de Protección Civil del Estado Mérida INPRADEM, INPARQUES Mérida y CORPOANDES. 

Al principio fue la ciudad

Al principio fue la ciudad por Información a Todo Riesgo

Por: Adelfo Solarte. A veces da la impresión que  la gestión de riesgo ante desastres es el último invitado en llegar a la fiesta.
Con el telón de fondo del  fragor de las ciudades modernas, se construyen casas, edificios, carreteras, escuelas, hospitales, sistemas de transportes, estadios, plazas, puentes,  acueductos, centros comerciales. Sin embargo, todo esto se hace a espaldas del  sentido común y, aún más allá, al propio sentido de sobrevivencia.
La gestión de riesgos como suma de estrategias para hacernos menos vulnerables ante las amenazas,  es el producto de la aceptación de nuestra humana fragilidad como piezas de un escenario físico natural que impone  con rigurosidad las formas, los modos de vivirlo.
Si una enseñanza ha sido reiterativa en el tema de la gestión de riesgo y la sostenibilidad urbana, es que todo asentamiento urbano debe concebirse como un espacio cuya progresiva construcción, su natural crecimiento, se edifique a partir de tener al riesgo como guía para marcar el desarrollo de la ciudad. Una especie de diapasón sobre el que se calibra y orienta el desarrollo.
La presión de la anterior certeza recae, entre otros actores,  sobre los urbanistas o, para hablar en términos más amplios, sobre aquellos que toman decisiones sobre el destino de las ciudades, no sólo respecto a lo puramente  físico o estructural, sino también en lo atinente al grado de conciencia de la población usuaria de esos componentes físicos.
Esa conciencia puede estar referida a una mejor organización, movilidad, formación y respuesta. Arquitectos, ingenieros, paisajistas, autoridades de gobierno, gremios profesionales vinculados al hecho urbano, universidades e institutos de investigaciones con competencia en la materia, son soldados en la primera línea de construcción de un sistema de gestión de riesgos eficaz. O lo que es lo mismo: construir ciudades menos vulnerables y por lo mismo más seguras.
Es lamentable que esta ausencia de la gestión de riesgo también se manifieste en las aulas y salones donde se forman profesionales que luego tendrán una participación directa sobre la hechura de las ciudades. Ya en una ocasión el presidente del Centro de Investigación en Gestión Integral de Riesgos (Cigir), el doctor Alejandro Liñayo advertía que “Los grandes preventores de los desastres  son los urbanistas”. Y junto a ellos todo aquel con la suficiente consciencia como para ver lo que se nos viene encima.

Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 21 de julio de 2013

Seguid el ejemplo que Chacao dio

Seguid el ejemplo que Chacao dio - Gestion Integral de Riesgos

Por: Adelfo Solarte. A finales del mes de octubre del año pasado el Alcalde del municipio Chacao, Emilio Graterón,  se convirtió en la prueba política e institucional de que algo importante estaba pasando en Venezuela con el tema de la aplicación de la gestión integral de riesgos de desastres en las políticas públicas, en este caso municipales.
Por primera vez en la historia un alcalde latinoamericano era reconocido por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, ente que entregó el premio a Graterón como"Champion Leader" para América Latina de la Campaña Mundial para la reducción de riesgos de desastres 2010-2015 "Desarrollando Ciudades Resilientes: Mi ciudad se está preparando".
Parte de ese reconocimiento se debió  al trabajo de muchos funcionarios que han comprendido que hacer gestión de riesgos no es sólo prepararse para el desastre sino cumplir acciones específicas para atender el riesgo de que tales desastres se concreten.
Johan Prieto, ingeniero geólogo y quien se desempeña como Director Ejecutivo de Protección Civil y Ambiente (Ipca),  del Municipio Chacao, es parte del equipo que intenta lograr mantener un ritmo de atención al tema de los riesgos, que se inició hace un par de años con el apoyo desde Mérida del Centro de Investigación en Gestión Integral de Riesgos (Cigir), ente que ayudó a esta alcaldía a “manejar un lenguaje común en función de la gestión de riesgos”, según palabras del propio Prieto.
Los cambios para lograr que el gobierno de Chacao empezara un tránsito más consciente sobre las implicaciones de la gestión de riesgos, se inició, según explicó Johan Prieto, con un proceso formativo que implicó un progresivo cambio de conducta centrada en el desastre, hacia la comprensión de que no era sostenible una política basada sólo en la respuesta sino que era preciso migrar acciones hacia la prevención y la mitigación efectiva, sólo posible con un cambio global de mentalidad en la estructura funcional de la propia alcaldía.
“Ha cambiado el perfil del funcionario tanto en lo operativo como en lo técnico. Nos hemos formado en los aspectos sobre las amenazas tanto sísmicas, hidrometeorológicas, como geológicas, así como en el reconocimiento de la vulnerabilidad”.
Chacao ha tenido también apoyo de Funvisis y de otras organizaciones que han logrado sumar conocimientos “para incorporar la variable riesgo de forma transversal en las actividades de las distintas direcciones para evitar la construcción social del riesgo”.
Como se puede entender, Chacao ha logrado destacar en este plano de la gestión de riesgos. Mérida puede, si se lo propone, ser el segundo frente de esta nueva realidad institucional.


Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 14 de julio de 2013

Diez preguntas y respuestas rápidas para entender la tormenta sísmica en Mérida

Tormenta sísmica, tembló en Mérida, Venezuela

Por: Adelfo SolarteDiez preguntas rápidas para entender el reciente episodio de la tormenta sísmica en Mérida, Venezuela, en 2013.


1.- ¿Cuándo se inició?
Los datos indican que los primeros signos de una actividad sísmica especial se detectaron durante la primera quincena del mes de junio de 2013.
2.- ¿Qué día alcanzó su mayor intensidad?
Hubo varios días de agitada actividad. Los días 4 de julio y 5 de julio fueron especialmente intensos. Hasta el día 9 de julio la tormenta produjo más de 400 eventos.
3.- De todos los sismos registrados ¿Cuál fue el de mayor magnitud?
El día 4 de julio a las 8:23 de la noche se produjo un sismo de magnitud 4.0 (4.1 según datos de Funvisis / 3.9 según Laboratorio de Geofísica de la ULA).
4.- ¿Este tipo de tormenta sísmica ha ocurrido en el pasado?
Sí. Lo que ocurre es que a veces la magnitud de los sismos en inferior a 2.5 (muy baja) lo cual los hace imperceptibles. Otras veces ocurren en zonas muy poco pobladas y por lo tanto pasan desapercibidos.
5.- ¿Dónde exactamente se localizó la tormenta?
De forma genérica se puede decir que se ubicó en el páramo de Mérida, entre 20 a 25 kilómetros al noroeste de la ciudad de Mérida.
6.- ¿Qué poblaciones sintieron con mayor rigor los movimientos?
Las poblaciones más cercanas a la llamada “área epicentral” (donde se ubicó la mayoría de los eventos) fueron Mucurubá, Apartaderos y Mucuchíes
7.- ¿Hubo víctimas o daños asociados a la tormenta?
No se reportaron víctimas fatales, ni heridos así como tampoco daños a las estructuras. Aún se evalúa si se produjo algún efecto sobre el terreno.
8.- ¿La tormenta la produjo el movimiento de la Falla deBoconó?
Se estima que la tormenta se localizó en una falla que hace parte del sistema asociado a Boconó pero no directamente sobre la “falla principal”.
9.- ¿Anuncia esta tormenta un sismo de mayor  magnitud?
Los análisis efectuados a la tormenta llevan a los expertos a descartar la posibilidad de un terremoto. Esto en base a la revisión de tormentas sísmicas pasadas.
10.- ¿Ya pasó la tormenta?... ¿Volverá a producirse otra?
La actividad central de la tormenta ya pasó aunque es posible que sigan registrándose movimientos sísmicos. Debido a la naturaleza geológica de Mérida, sí: habrá nuevas tormentas en el futuro.


Puedes tener más información sobre el tema sintonizando todos los viernes, de 4 a 5 de la tarde,  el programa Información ¡A todo Riesgo!, por la emisora Éxitos 100.9, disponible en la Web por exitos1009fm.com.ve Síguelos en Twitter en @adelfosb

domingo, 7 de julio de 2013

Los temblores del pasado en Mérida

Terremoto 28 abril 1894 Mérida Venezuela

Por: Adelfo Solarte. En función de que por estos días una vez los sismos vuelven a ganar el interés de los merideños, es bueno apuntar que, ciertamente,  los terremotos son, en parte, protagonistas de nuestra historia en cuanto a espacio geográfico propenso a posibles desastres socionaturales.
Si bien son casi inexistentes los datos o referencias de lo que pudo haber ocurrido en Mérida antes del siglo XVII, los profesionales del presente (es decir los geólogos, geomorfólogos, geógrafos, sismólogos, físicos y otros profesionales) claro que tienen una idea más o menos precisa de las andanzas de la naturaleza en el pasado.
Uno de los que se ocupó en su momento de hacer, con gran acierto, una recopilación del tema sísmico fue el inquieto merideño Tulio Febres Cordero, al que le debemos su célebre "Cronicón sísmico de los Andes Venezolanos". Febres Cordero, o Don Tulio, fue, además, testigo de excepción del llamado Gran Terremoto de los Andes, ocurrido en buena parte del occidente del país 28 de abril de 1894.
En esa larga lista de anotaciones se citan decenas de importantes sismos ocurridos en Mérida, algunos de estos verdaderos terremotos. Así, si seguimos las anotaciones de Don Tulio, se puede constatar que entre los más destructivos sismos acaecidos en Mérida se pueden contar los de los años 1610 (considerado el de mayor intensidad), el de 1644, 1775, 1786, el histórico sismo de 1812, el más letal en cuanto a víctimas ya que, según partes más o menos confiables que han llegado a nuestros días, murieron en esa ocasión casi mil personas en distintos pueblos de Mérida.
Le siguen otros sismos de gran magnitud, aunque sin mayores daños, ocurridos en los años 1834, 1845 hasta llegar al célebre sismo del año 1894, el Gran Terremoto de los Andes, por su amplio radio de acción. Se estima que este terremoto mató a casi 350 merideños en distintas partes del estado. Entre 1900 y el año que corre hay mención importante para un gran sismo ocurrido el 14 de marzo de 1932 en el que se afirma murió una niña de la aldea San Pedro, cerca de Tovar. El último temblor considerable ocurrió en 1979, según referencias del ingeniero William Lobo Quintero.
Según la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), en los últimos 500 años de historia venezolana, en todo el país se han producido alrededor de 130 movimientos sísmicos con rango de terremoto. A la cabeza de esa lista siempre habrán de conseguirse los terremotos de 1812 y el de 1894. 

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lunes, 1 de julio de 2013

Que no se nos mueva el piso


Por: Adelfo Solarte. Por estar situada en una zona con un historial sísmico importante, toda pretensión de hacer gestión integral de riesgos y mitigación de amenazas en el estado Mérida, debe pasar, necesariamente, por contemplar esta realidad y diseñar, en consecuencia, estrategias preventivas que minimicen los efectos de los terremotos, además de establecer acciones y protocolos de actuación para atender el “después” del evento.
Si bien a pesar de los adelantos científicos los terremotos no son predecibles, la sismología ha acumulado, como ciencia, suficiente información como para “mapear” el planeta de tal modo que existe al menos una clara información sobre aspectos como zonas de mayor propensión sísmica, máxima magnitud esperada para una zona, períodos de retorno aproximados y ciertas particularidades en el comportamiento del suelo.  En pocas palabras, la prevención en materia sísmica no parte de cero.
Precisamente por existir información sobre la cual basar decisiones de tipo técnico, es que puede hablarse de conocimientos como la ingeniería sismorresistente y por lo mismo dirigir este conocimiento hacia la gestión de riesgos, en este caso los derivados de nuestra realidad sísmica.
En el caso de Mérida, podemos darnos el lujo de contar con uno de los más destacados conocedores del tema sísmico aplicado a la edificación de estructuras, como lo es el doctor William Lobo Quintero, experto en el tema de la sismoresistencia, y quien  asienta sus conocimientos en la materia, en lo que al menos en la mayoría de los países latinoamericanos es todavía un anhelo: no se trata sólo de garantizar la vida de las personas que reciben la visita de un terremoto bajo techo…Se trata también de lograr que la estructura pueda superar con eficiencia estructural, los embates del sismo y permitir que, una vez pasado el evento, los habitantes puedan tener garantías de habitabilidad  en la misma residencia, salvo arreglos que no pongan en riesgo la integridad futura del edificio y mucho menos la vida de las personas.
Es decir, el conocimiento en materia de sismoresistencia avanza y se ubica en la continuidad de la estructura sometida a los rigores de un sismo de fuerte intensidad. En la próxima columna volveremos sobre este tema.

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domingo, 23 de junio de 2013

Para alimentar al gusanito

Gestion de Riesgo. Inundacion

Por: Adelfo Solarte. Me refiero al gusanito que nace de la curiosidad por llenar la necesidad de información sobre el tema de los desastres y de la gestión de riesgos en general.
En un mundo donde el acceso a la información se ha convertido en una variable importante que ayuda a medir el grado de desarrollo, se produce, a veces, el espejismo de que la apropiación cuantitativa de información equivale a acceso fiable y útil de mensajes.
Por supuesto, Internet y sus recursos ha ayudado a sembrar esa imprecisión.  La abrumadora vastedad de la información disponible por vía digital, puede  tender la trampa de llevarnos a contenidos no confiables que en vez de ayudarnos a avanzar, nos retrasa y confunde. Ante un tema que literalmente es de “vida o muerte”, como  la Gestión Integral de Riesgo, es  por lo mismo vital tener no sólo la información cuantitativa sino que la misma sea cualitativamente útil, aspecto que se torna de una dramática importancia a la hora de intentar la aplicabilidad de lo indicado en los mensaje que recogemos cuando salimos a navegar en los mares infinitos de la información situada en el universo digital.
Uno de los espacios que Internet nos ofrece con un alto grado de garantía de contenidos útiles y científicamente respaldados en materia de Gestión Integral de Riesgo es el sitio www.desenredando.org, perteneciente a la Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina (La RED) un Web site que  permite acercarse a un tema complejo, urgente, interdisciplinario, pero que, paralelamente, requiere concebirse y presentarse de tal suerte que los usuarios puedan tener orientaciones claras, precisas y pertinentes para moverse en un mundo y un espacio físico que puede cambiar de un momento a otro, sumergiéndonos en episodios en los que el manejo de información previa puede representar la diferencia en cuanto a  saberse manejar o no  en medio de escenarios caóticos, confusos  y, en general, desesperanzadores.
Es decir, una primera virtud del sitio www.desenredando.org es su confiabilidad informativa, a partir de la existencia de instituciones que respaldan los conocimientos presentados.
El sitio www.desenredando.org, por cierto, fue concebido y es administrado por LA RED, un ente que como se informa en el propio portal  fue creado “en 1992 en Puerto Limón, Costa Rica por un grupo multidisciplinario de 16 especialistas en desastres de diferentes instituciones gubernamentales, no gubernamentales, académicas e internacionales de 7 países (Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Perú)”.
En un tema tan sensible y tan fácil de tomar otros rumbos, recomiendo armarse de información fiable y en este portal pueden darle de comer, y mucho, al gusanito de la necesidad de información.

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domingo, 16 de junio de 2013

El ejemplo de las guardianas


Por Adelfo Solarte. En la ciudad de Manizales, Colombia, se lleva adelante un proyecto cuyo atractivo nombre ya delata la importancia de la mujer en el tema de la gestión de riesgos: Guardianas de la Ladera.
Este proyecto permite establecer importantes puntos de comparación entre esa experiencia (junto al ámbito físico espacial que la justifica), y la situación, más bien urgencia, que existe en otros espacios urbanos latinoamericanos en cuanto al desarrollo de propuestas que logren ser activadas a favor de la vida desde la perspectiva de políticas integrales de gestión de riesgo.
Las guardianas se encargan, entre otras actividades, de estabilizar taludes y hacen mantenimiento preventivo que evite el colapso de estructuras mitigadoras de los derrumbes y deslizamientos, en ciertas comunidades con alto factor de riesgo ante movimientos de masas.
En el caso venezolano, algunas ciudades andinas presentan ciertas condiciones que alientan la posibilidad de replicar un proyecto inspirado en las ahora ejemplares Guardianas.
Por ejemplo, por compartir ciertas semejanzas en los aspectos físicos espaciales, culturales y de escala económica con la ciudad de Manizales,  la ciudad  de Mérida puede ser candidata a desarrollar su propia experiencia, versión de la labor de esas damas que resguardan las inestables laderas.
Tanto Manizales como Mérida son capitales de los referidos estados; la primera con una zona metropolitana de poco más de 400 mil habitantes y la segunda – Mérida – con un área metropolitana prácticamente con esa misma cantidad de residentes (440 mil según proyecciones para el año 2008 del Instituto Nacional de Estadísticas, INE).
En cuanto a sus condiciones físicas espaciales y ambientales (las de Manizales y Mérida) se dan también varias similitudes. Con una elevación de 2160 msnm y una  temperatura  de entre 18  22 grados centígrados, Manizales se emparenta con una Mérida de 1650 msnm y una temperatura entre 18 y 24 grados centígrados. Ambas son ciudades de montañas con economía basadas en tres renglones idénticos: la agricultura (Manizales fundamentada en el café, Mérida más diversificada), la actividad universitaria y el turismo. Por su ubicación geográfica, en Manizales se pueden disfrutar diversos paisajes, tales como: nevados, bosques, montañas y valles. Caso similar al de Mérida.
En Mérida, pese a los avances en la materia, no existe todavía “un programa integral de capacitación y cultura ciudadana” al menos no con el agregado de incorporar actores socialmente vulnerables a sus filas, tal como las madres cabeza de familia representadas por las guardianas. Veamos ese ejemplo y, si podemos, sigámoslo.

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